Tras la resolución judicial, nada menos que 90 años después del asesinato de ambos por los sublevados contra la democrática II República española, el grupo socialista del Ayuntamiento de Huesca presentó hace unos días una moción para dignificar a ambos mediante el nombramiento de hijos predilecto Ramón y adoptiva Conchita -había nacido en Barcelona–. Desde la Fundación agradecemos la moción y deseamos un buen fin de la misma . La Memoria Ética triunfa ante los asesinos. Y la memoria no debe admitir olvido si se quiere mirar al futuro.
Ese es precisamente el papel de nuestra Fundación